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Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique


Las Coplas por la muerte de su padre, también citadas como Coplas a la muerte del maestre don Rodrigo o, simplemente, Las coplas de Jorge Manrique, son una elegía escrita por Jorge Manrique con motivo de la muerte de su padre, don Rodrigo Manrique. Escritas hacia 1476, fecha de la muerte de don Rodrigo Manrique, constituye una de las obras más importantes de la literatura española.
Esta obra pertenece al género poético de la elegía  y es una reflexión sobre la vida, la fama, la fortuna y la muerte desde una perspectiva cristiana. 

Estructura del poema


El poema se compone de 40 coplas escritas en octosílabos con versos de pie quebrado, bajo la forma de doble sextilla la  que a dos octosílabos sigue un verso corto (el pie quebrado) que puede ser tetrasílabo, o pentasílabo si es posible hacer sinalefa con el verso anterior o este finaliza en sílaba aguda. La doble sextilla manriqueña presenta la siguiente disposición de las rimas: abc: abc-def: def. 

Se pueden distinguir tres partes:
  • - 1ª parte (coplas I-XIV): (sobre la muerte) La primera parte, compuesta por las primeras catorce coplas, es una serie de cuestiones filosóficas acerca de lo que debemos y no debemos hacer. Se caracteriza por la reflexión y las metáforas de la vida y de la muerte, siguiendo la idea de San Agustín, fruto de su interpretación de las ideas platónicas, de que esta vida está para usarla como medio para la ascensión al cielo, y no para disfrutarla.
  • - 2ª parte (coplas XV-XXIV): (sobre la gente que ya ha muerto).  Empleo de la interrogación retórica del ubi sunt( se usa para preguntar por personalidades y bienes ya desaparecidos.) («¿dónde están?», tópico medieval que caracteriza la segunda parte de las Coplas) con mucha frecuencia, siempre en forma de pregunta retórica («¿qué se hicieron?», «¿cuál se para?»), y usualmente tras largas enumeraciones, para mostrar que todas las cosas de este mundo son, al final, perecederas, como la propia vida terrenal. 
  • - 3ª parte (coplas XXV-XL): (sobre su padre) Es la parte de las Coplas que consiste en la elegía propiamente dicha, y donde por primera vez aparece el padre, del que hasta entonces no habíamos oído hablar. 

Técnica y estilo

n  Utiliza el octosílabo: sencillo y humilde, frente al estilo artificioso o retórico de los poetas de Cancionero.

n  Estilo claro y accesible. Desecha cultismos extraños y busca una sintaxis natural (pocos hipérbatos y en función de la rima).

n  Uso de imperativos y de la 1ª persona del plural para implicar al lector: “recuerde el alma dormida; no se engañe nadie, no; ved…; decidme…; nuestras vida son los ríos”.

n  Estilo sentencioso: condensa el contenido conceptual en fórmulas breves o en resúmenes de lo que expresa (“cualquier tiempo pasado fue mejor”).

n  Anáfora y paralelismo: “cómo se pasa la vida/cómo se viene la muerte”.

n  Anáfora y pregunta retórica: “qué fue de tanto galán / qué fue de tanta invención /como trajeron”.

n  Anáfora, paralelismo,exclamación, hipérbole: “¡Qué amigo de sus amigos!/ ¡Qué señor para criados/ y parientes!/ ¡Qué enemigo de enemigos!/ ¡Qué maestro de esforzados/ y valientes!”

n  Personificación: “di Muerte, ¿dónde los escondes/ y traspones?”

n  Metáfora:
                        Nuestras vidas son los ríos
                        que van a dar en la mar,
                        que es el morir;
                        allí van los señoríos
                        derechos a se acabar
                        y consumir;
                        allí los ríos caudales,
                        allí los otros medianos
                         y más chicos,
                        allegados, son iguales
                        los que viven por sus manos
                         y los ricos.






Examen de Matura sobre Romance de Abenámar

MATURA PRÓBNA 2010-2011

PRUEBA DE EXPRESIÓN ESCRITA DE CONTENIDOS

LINGÜÍSTICOS Y LITERARIOS

MODELO DE RESPUESTAS: OPCIÓN B

Tarea 1: Resume el contenido del poema.




0 – 4


El moro Abenámar elogia las maravillas de Granada acuciado por el deseo del Rey Juan II de España de incorporar Granada a su reino.


El alumno obtendrá la máxima puntuación si es capaz de resumir el contenido del poema en una frase.
 3 puntos: ha incluido las ideas más relevantes.
2 puntos: ha citado, al menos, dos ideas relevantes.
1 punto: ha incluido en el resumen al menos uno de los hechos relevantes del texto.


Tarea 2: Explica qué es un romance y señala a qué tipo de romance pertenece el Romance de Abenámar, relacionándolo con el tema y la época.




0 – 6



El romance es un poema característico de la tradición oral, y se populariza en el siglo XV, en que se recogen por primera vez por escrito, en colecciones denominadas romanceros. Los romances son generalmente poemas narrativos de una gran variedad temática, según el gusto popular del momento y de cada lugar. Se interpretan declamando, cantando o intercalando canto y declamación. Solían ser anónimos y no fueron recopilados hasta finales del siglo XIX.
Por la época en que fue escrito, es un romance viejo;  por el tema se trata de un romance histórico, que podríamos introducir dentro del grupo de los fronterizos o moriscos, es decir, los que poetizan las relaciones que se establecieron entre árabes y cristianos en la Península Ibérica.

El alumno obtendrá la máxima puntuación si explica correctamente qué es un romance y cita las características.
            4 puntos: explica qué es un romance y cita cuatro características.
            3 puntos:  explica qué es un romance y cita tres características.
            2 puntos:  explica qué es un romance y cita dos características.
           1 punto:  explica qué es un romance y cita una característica.
  
 Tarea 3:  Analiza la métrica: tipo de verso, estrofas, número de sílabas y rima.





0 – 6


Se trata de un romance, un tipo de poema sin estrofas, formado por una serie indefinida de versos octosílabos, con rima asonante en los versos pares, quedando libres los impares. Se mantiene la rima asonante en _ia a lo largo del poema, excepto, al final, en la palabra viuda.
       
El alumno obtendrá la máxima puntuación si  analiza toda la métrica: clase de poema, estrofas, clases de versos, número de sílabas y rima.
6 puntos: analiza todo lo que se le pide.
3-4 puntos: analiza tres de los aspectos.
2 puntos: analiza dos de los aspectos.
1 punto: analiza solo uno de los aspectos.
  
   Tarea 4: Identifica las partes del romance.




0 – 6

Podemos dividir el romance en dos partes, que corresponden a los dos diálogos que sostiene el rey. La primera parte consiste en el diálogo entre el rey y Abenámar y coincide con los versos 1-36 del poema.
En el primer diálogo el rey quiere conocer las riquezas de la ciudad admirada, y para ello invita a Abenámar a decirle la verdad. Esta primera parte constituye un diálogo perfectamente posible y  real.
La segunda parte, en cambio, consiste en un diálogo fantástico y de gran fuerza poética entre el rey y la ciudad de Granada, convertida metafóricamente en una mujer. La expresión del deseo del rey Juan II alcanza aquí su máxima intensidad al equipararse con una pasión amorosa. De esta manera podemos decir que el poema posee una organización ascendente: a mesura que avanza va creciendo la emoción, el deseo y los sentimientos.
Para dar pie a cada una de estas partes el narrador utiliza la fórmula de introducción al diálogo de origen épico con la que anuncia la siguiente intervención y se dirige a los oyentes.

El alumno obtendrá la máxima puntuación si analiza las partes del romance y los diálogos.

4 puntos: analiza las partes del romance y los diálogos.
3 puntos: analiza las partes del romance y algún diálogo.
2 puntos: analiza alguna parte del romance pero no comenta los diálogos.
1 punto: no analiza las partes del romance pero comenta que hay diferentes partes.


Tarea 5: Señala las figuras retóricas que aparece en el poema.

El romance comienza con una reiteración (“Abenámar, Abenámar); La enumeración de Abenámar está construida mediante la anáfora (El Alambra, La otra, los otros, el otro, el otro) y la hipérbole; finalmente, el Rey se dirige a Granada personificándola como una mujer.





0 – 5


El alumno obtendrá la máxima puntuación si identifica cuatro figuras retóricas.                                .
4 puntos: identifica tres figuras retóricas.
3 puntos: identifica dos figuras retóricas.
2 puntos: identifica una figura retórica.




Tarea 6: Señala a qué tipo de romance pertenece.




0 – 5









Por la época en que fue escrito, es un romance viejo;  por el tema se trata de un romance histórico, que podríamos introducir dentro del grupo de los fronterizos o moriscos, es decir, los que poetizan las relaciones que se establecieron entre árabes y cristianos en la Península Ibérica.


El alumno obtendrá la máxima puntuación si explica qué tipo de romance es, el tema y la época.

5 puntos: explica correctamente el tipo de romance, el tema y la época.
4-3 puntos: explica parcialmente el tipo de romance, el tema y la época.
2-1 puntos: explica vagamente el tipo de romance, no hace referencia al tema ni a la época.


 Tarea 7: El final del poema expresa una transposición metafórica que convierte el romance guerrero en un romance de amor. Explica esta transformación.


El rey llega a las puertas de Granada, la admira y la desea; la presentación hiperbólica de Abenámar aumenta su pasión. El carácter excepcional de la ciudad le obliga a hacer una propuesta de matrimonio: “si tú quisieras…
La conversación entre Granada y el rey nos traslada del plano de la guerra al plano del amor: la ciudad a conquistar se convierte en la mujer amada, el rey en amante, la guerra en conquista amorosa. La ambición política del rey se convierte en pasión amorosa.
Como sucede en la poesía árabe, don Juan se dirige a Granada como si fuera una mujer. El poema es amoroso y guerrero; describe una situación de guerra mediante el amor; don Juan le ofrece regalos, dos ciudades prestigiosas, consciente de que su valor es inferior.





0 – 6


El alumno obtendrá la máxima puntuación si es capaz de explicar detalladamente la transformación de romance guerrero a romance de amor.
6-5 puntos: explica detalladamente la transformación de romance guerrero a romance de amor.
 4-3 puntos: explica parcialmente la transformación de romance guerrero a romance de amor.
2-1 puntos: explica vagamente la transformación de romance guerrero a romance de amor.

Romance de Abenámar

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1.       ¿Cómo aparece caracterizada la ciudad de Granada en este romance? ¿Cómo se llama ese recurso?
La ciudad aparece caracterizada como una mujer. El recurso es personificación
2.       El romance se inicia in media res. ¿Qué crees que esto quiere decir?
a)      Que nos cuenta solo la mitad de la historia.
b)      Que empieza a contar los hechos sin previa introducción. X
c)       Que deja la historia a medio terminar.


La aparición del narrador es muy habitual en los romances para mostrar los hechos como si el público que los escucha los estuviese viendo.



3.       ¿Puedes señalar los versos en los que se manifiesta la voz del narrador y la intención?
Para dar pie a cada una de las partes el narrador utiliza la fórmula de introducción al diálogo de origen épico con la que anuncia la siguiente intervención y se dirige a los oyentes:
 Allí respondiera el moro,
 Bien oiréis lo que diría: (versos 9-10)
 Allí habló el rey don Juan
 Bien oiréis lo que decía: (versos 37-38)

Otro rasgo característico de los romances es la alternancia de tiempos verbales, que, en muchas ocasiones,  se emplean de forma anárquica.



4.       Señala los distintos tiempos verbales que aparecen en el texto.
Presente: nace, debe, soy, agradezco, son, labra, es, tiene.
Presente de subjuntivo: cueste
Pretérito indefinido: naciste
Pretérito imperfecto: había, estaba, decía, relucían, era, labraba, perdía, tenía, quería.
Pretérito imperfecto de subjuntivo: respondiera, dijese, quisieses.
Futuro: oiréis, diré.
Imperativo: pregunta, darete

Condicional: diría, casaría  

Conclusión

Los Romances son poemas cantados, tradicionales, anónimos y más bien populares, que se transmitían oralmente de pueblo en pueblo. El Romance de Abenámar es una de las composiciones más destacadas del Romancero Viejo. Es un romance fronterizo, histórico, a pesar de eso, destaca por su calidad y su fuerza poética. Son justamente estos elementos dramáticos y líricos los que alejan al Romancero del estilo de la épica y dotan a romances con gran fuerza expresiva.
Contenido
      El Romance de Abenámar es uno de los más importantes del Romancero Viejo, de los más conocidos. Este romance tiene un principio in media res, rasgo que es muy habitual en el romancero, consiste en empezar a explicar los hechos por la mitad de la historia, no vemos ninguna introducción sobre lo que va a tratar el poema. Nos habla sobre el deseo del rey Juan II de España de incorporar Granada a su reino. Este deseo se muestra a través de dos diálogos del rey con el moro Abenámar y del rey con la ciudad de Granada respectivamente. Granada aparece personificada y convertida metafóricamente en una mujer, con la que supuestamente se quiere casar el rey.
      En el primer diálogo, el rey quiere conocer las riquezas de la ciudad admirada, y para eso invita a Abenámar a decirle la verdad. Éste le responde con una descripción  de las mayores grandezas de Granada. Le habla de la Alhambra, de la mezquita, de los Alixares… Ya en este primer diálogo podemos observar el gran interés del rey por la ciudad de Granada; pero se verá sobre todo al final del poema, cada vez se hace más fuerte y expresivo su deseo.
      En el segundo diálogo, el rey le propone a Granada que se “case” con él, ya sea en el sentido literal de boda entre hombre y mujer, como en el sentido metafórico entre el reino de España y la ciudad: quiere que se incorpore a su reinado. La “mujer” no rechaza al rey don Juan, ni tampoco acepta la propuesta, solamente responde que ya está casada con un rey árabe, aunque no dice que ella lo quiera, solo constata el gran amor que él siente por ella.
Estructura
En el comienzo, el poema empieza a contar los hechos por la mitad de la historia. No hay una previa situación en el tiempo y en el espacio.
El Romance de Abenámar tampoco presenta un desenlace, es una historia abierta, sin continuación definida. Podríamos decir que el romance presenta solamente la parte intermedia de una narración: el nudo o el desarrollo de los hechos.
      Podemos dividir el romance en dos partes que corresponden a los diálogos:
La primera parte consiste en el diálogo entre el rey y Abenámar y coincide con los versos 1-36 del poema. Así mismo, esta parte también consta de dos momentos diferenciados: la cortés exhortación del rey a Abenámar a responder a su pregunta con veracidad, cosa que el moro promete cumplir (tal como afirma en los versos 11-20), y la pregunta del rey respeto a la belleza de la ciudad, pregunta que el moro responde con gran descripción y exaltación.
La segunda parte, en cambio, consiste en un diálogo fantástico y de gran fuerza poética entre el rey y la ciudad de Granada, convertida metafóricamente en una mujer. La expresión del deseo del rey alcanza aquí su máxima intensidad al equipararse con una pasión amorosa. A mesura que avanza va creciendo la emoción, el deseo y los sentimientos.

Libro de Buen Amor


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Teoría de Juan Ruiz y el Libro de  Buen Amor.

Han llegado pocos datos biográficos de Juan Ruiz. Se sabe que nació en Alcalá de Henares hacia 1283, que estudió en la ciudad de Toledo y que ocupó el cargo eclesiástico de arcipreste en el pueblo de Hita (Guadalajara). A partir de la lectura de su obra, puede deducirse que fue un hombre de amplia cultura, con sólidos conocimientos de derecho, astronomía, filosofía y teología. Su única obra conocida, el Libro de Buen amor, presenta una compleja es­tructu­ra, con ingredientes muy diversos, presidida por la autobiografía amorosa del protagonista. El libro está escrito en verso, principalmente en Cuaderna Vía, aunque también combina otras estromas, y trata de la diferencia entre el Buen Amor, el amor a Dios y el amor bendecido por Dios, frente al loco amor, que sería el amor humano provocado por sus instintos sexuales, que es el amor malo.  Es una de las últimas obras y la más compleja del Mester de Clerecía.



 




Compara el canon de belleza propuesto por el arcipreste con los siguientes romances:


Morenica, no desprecies 
tu color morena,
que aquesa es la color buena.

Aunque soy morena,
blanca yo nací:
guardando el ganado
la color perdí.

Aunque soy morenica y prieta,
¿a mí qué se me da?
Si tú no me quieres,
otro me querrá.

      ¿Qué diferencias encuentras? ¿A qué se deben?

En los romances se presenta a la mujer morena, modelo muy alejado del ideal de belleza propuesto   por el arcipreste. Esto se explica porque los autores (anónimos) y los destinatarios de estas composiciones son la gente del pueblo, gente inculta que aprendía estos romances de memoria y los cantaba mientras realizaba las labores del campo. La mujer aquí está más cerca del tipo de mujer que predominaba en los países mediterráneos, generalmente de cabello y ojos morenos y bronceada por estar expuesta al sol. Recordemos que modelo de mujer rubia que se propone en el texto del arcipreste estaba basado en los cánones de belleza nórdicos impuestos tras las invasiones bárbaras y muy alejados de la realidad cotidiana.
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